Desde que se puso de moda el libro de “50 sombras de Grey” cada vez voy conociendo a más parejas que se están iniciando en esta práctica. En el libro (el cual no me he leído) los protagonistas emplean juguetes eróticos tan sencillos como unas esposas, una máscara, unas bolas chinas (esto me recuerda a los regalos que le voy haciendo a una amiga) o piezas de ropa, como una corbata.
Seguramente muchos de mis lectores ja habréis puesto en marcha alguna situación del relato o habréis dejado volar vuestra imaginación para crear vuestras propias historias sexuales.
La práctica del bondage puede ser el ingrediente perfecto para dar la vuelta a los encuentros sexuales que se han estancado en la rutina y hacer una cosa totalmente diferente, fuere del habitual intercambio de besos y caricias. Seguramente muchas personas/parejas se pregunten por donde empezar, aquí explicaré algunas prácticas sencillas para dar vuestros primeros pasos.
El primer paso será decidir quien será el sumiso y quien el dominador, el que diga qué y cuando se tienen que hacer las cosas. Los accesorios a emplear pueden ser: una corbata, una pañuelo de seda, alguna cuerda. También puedes usar esposas, mascaras y otros materiales por el estilo, aunque sino estas seguro de que vas a repetir en el futuro, no hace falta gastarse el dinero en estos complementos.
Una vez escogido el dominador empieza el juego. Puedes hacer que tu pareja se desnude y se tape ella mismo los ojos, empleando un pañuelo; por ejemplo, hacer que se tumbe o se siente en la cama, hay que poner firmes a los súbditos desde el primer momento.
Una vez inmovilizado, si es la primera vez; recomiendo una pañuelo de seda, será mucho más fácil desabrocharlo y más cómodo, y ya puedes empezar a “abusar de él o ella. Usa tu lengua, tus dedos, incluso puedes usar tus pies. También puedes usar otros “juguetes” que puedes encontrar por la casa, como por ejemplo: un plumero, para hacerle cosquillas o suaves masajes.
Si eres principiante en el bondage seguramente no tengas una paleta o cualquier otro objeto para azotar, por lo que recomiendo utilizar la palma de la mano. Para empezar es mejor buscar sitios donde haya pocos huesos, como por ejemplo, las nalgas del trasero. Es mejor empezar con golpes suaves y si a tu pareja le gusta ir aumentando progresivamente la fuerza de los azotes. A lo mejor, el prime día resulte un poco extraño azotar a tu pareja, pero seguramente al cabo del tiempo os resulte estimulante.
Aunque no es una práctica exclusiva del bondage y quieres llevar las cosas a un nivel superior, puedes taparle la boca a tu sometido, puedes utilizar una mordaza, pero también un pañuelo. Recuerda de hacer esto solo si tu pareja no tiene problemas de respiración.

